Psicoterapia Online | Dr. Iñaki Vázquez

Alguien te Espera a Mitad del Camino. 

¡Buenos días! ¿Cómo ha ido tu semana? Si estás de vuelta de vacaciones deseo que la entrada en el nuevo “curso” esté cargada de ilusión. Y es además un momento perfecto para repensar nuestros objetivos y retos para los próximos meses. 

Si tienes la suerte de estar aún disfrutando de tus días de ocio, desconecta a tope y sin remordimientos. A veces es más difícil saber frenar que pisar el acelerador, ¡y las dos cosas son igual de importantes!

Yo llevo ya un par de semanas atendiendo a clientes por todo el mundo* y debo decir que recibo con alegría el reencuentro, con frecuencia lleno de nuevas experiencias, pieles bronceadas, restos de arena en los bolsillo y olor a crema solar.

*Si eres nuevo por aquí te diré que no viajo yo, es la magia de la terapia y consulta online…

barrosa

Playa de La Barrosa en Chiclana de la Frontera, Cádiz.

Y a la vez tengo ganas de compartir contigo lo que he aprendido en mis días de descanso y paseos por la playa de la Barrosa en Cádiz, en el sur de España. Allí el viento de levante ha sido amable, ayudando a luchar contra el castigo del sol al mediodía y se ha llevado el cansancio y las preocupaciones de los días previos a las vacaciones.

También ha querido empujar las nuevas ideas y pensamientos, pero estos se quedan anclados en la libreta que llevo siempre conmigo: en ella anoto brevemente cualquier idea que me pasa por la cabeza y que servirá para escribir un nuevo post, para un vídeo, un curso o para enviar a alguien en un whatsaap porque pueda ayudarle en ese momento.

Así que hoy he sacado mi libreta en busca de inspiración para el post del viernes y he encontrado las siguientes palabras:

“Tu futuro yo, esperando”.

Y he sabido que había una bonita metáfora detrás, que aquí te dejo…

Sí, tu futuro yo está más adelante en mitad del camino. Eres tú, sí, pero aún no has llegado allí. 

Tu futuro yo se ha quitado un montón de corazas, complejos y preocupaciones que le habían estado lastrando mucho tiempo.

Ha aprendido a quererse y aceptarse. Ama sin miedo, disfruta de la vida. Tiene ilusión por las cosas y se siente muy afortunado y feliz.

Y está deseando que llegues a él para compartir todo eso contigo. Sabe que todas esas potencialidades están dentro de ti (¿cómo no van a estarlo si eres tú?). Y anhela tan solo que puedas ir dando los pasos adecuados para ir liberándolas y así acercarte a él.

Tu futuro yo es paciente, no te apremia, pero desea que llegues a él cuanto antes para poder compartir contigo su felicidad.

Por eso te habla, te dice cosas, te aconseja. Es como una voz interior sin palabras por la que sabes cuál es el paso más adecuado en cada momento. 

No da razones, esas siempre vienen después. Es algo más profundo, emocional, y que siempre dice la verdad.

A veces vas tan rápido que no le escuchas, y se desespera en ocasiones. Pero sabe que él también se ha equivocado muchas veces para llegar dónde está y que es parte del camino.

Por eso sigue allí, haciéndote señales, dándote fuerza para que no te rindas. Si tan solo supieras lo cerca que estás de alcanzarle… A veces casi podría tocarte con la punta de los dedos y en los momentos más difíciles te grita: “no te pares, solo un poquito más de esfuerzo que ya casi estás”.

Tu futuro yo te dice cosas profundas como “no tengas miedo de amar”, “atrévete a probar cosas nuevas”, “sé compasivo, perdona, agradece”. Y otras veces te susurra cosas como “deja de fumar”, “cuida tu alimentación”, “haz deporte”, “lee un poco más”… Y todas son igual de importantes.

Una de las cosas sorprendentes de tu futuro yo es que te da pistas que te guían en el camino. Te hace conocer gente como “por casualidad” que te van a aportar justo eso que estabas necesitando. Te hará leer un artículo o un post que tocarán la tecla que sonaba detrás de tu cabeza y que te hacen tomar la decisión adecuada. 

Y también te muestra un dolor, un miedo, un sentimiento, que te diga por dónde no debes cruzar, en qué vereda no debes adentrarte porque te aleja de él.

Tu futuro yo está dentro de ti. Eres tú, proyectado en el futuro. No hay nada de él que tú ya no tengas debajo de miedos e inseguridades. Tan solo hay que dejarlo salir, poco a poco. Alimentar esa semilla, hacerla crecer.

Sin prisa, con paciencia. Todo lleva su tiempo, pero una vez que te pones a caminar es menos del que pensabas. A veces hay que pararse a descansar. No pasa nada, es parte del proceso. Pero sigue caminando, sigue avanzando. 

Porque un poco más allá a mitad del camino, no al final, ni tan lejos como crees, sino a la mitad está tu futuro yo esperando y sonriendo, con los brazos ya un poco abiertos para recibirte por fin, y poder acompañarte orgulloso todo el resto de tu vida.

Y esta es las historia de hoy. 

Espero te ayude y te inspire en este momento perfecto para retomar deseos, proyectos e ilusiones. 

Si te ha gustado déjame un comentario más abajo y dime: ¿Qué cosas son las que te acercan a tu futuro yo? ¿Cuál ha sido la manera más sorprendente en la que te ha indicado el camino correcto? Me encantará que lo escribas y seguro que servirá para inspirar a otras personas.

Y nada más por hoy. No dejes de compartirlo con tus amigos en las redes sociales y nos vemos el domingo en la newsletter. 

Un fuerte abrazo y… ¡al ataque!


(Si aún no estás apuntado a la newsletter y quieres que te envíe los nuevos post y contenido exclusivo, deja tu nombre y email en el siguiente cuadro y recibirás además de la suscripción mi ebook de regalo).

3 comentarios
  1. Gracias por sus inestimables contenidos. Creo que forman parte de una corriente muy optimista del mundo actual que permite impulsar a las personas a alcanzar sus sueños. No es mi estilo EXACTAMENTE. Y paso a explicarme. La realidad de MI vida incluye esas cosas que llamamos “buenas” y las que denominamos “malas”, siempre, claro, de acuerdo con nuestro punto de vista personal. Y la realidad es que nuestro progreso solo se convertirá en una realidad si confluyen una serie de circunstancias, tanto personales como externas. Evidentemente, sobre las externas tenemos una determinada influencia, y sobre las personales tenemos todo el trabajo que hacer. Hay veces que esta ecuación sale negativa, y nuestro “progreso” va hacia atrás, es decir, no es progreso. Y creo que es importante dejar claro que sí, que mi futuro yo está ahí, casi al alcance de la mano, pero que pueden ser varios “yoes” posibles, de acuerdo con todas estas variables. Y solo alcanzaré al yo óptimo si hago el camino correcto, si no transito las “veredas que me alejan de él”. Y eso NO ES FÁCIL, porque la mayoría de las personas reconocen que no han alcanzado el objetivo. Quizá porque el objetivo es el propio camino, y no han sabido disfrutar plenamente de él. Gracias por su atención. Saludos cordiales.

  2. Hola Vicente. Muchas gracias por tu reflexión. Me gusta mucho que recuerdes que no debemos perder el camino de vista, que al fin y al cabo, es el verdadero objetivo…
    Un fuerte abrazo

  3. Dejo también este comentario que me envía María:

    “Andar de vacaciones por las playas de Cadiz seguro que te inspira chévere. Maravilloso lugar. Yo acá trabajando para poder ir un día de estos a la playa. Mi futuro no me ocupa porque estoy anclado en el presente. Más bien es mi deseo el que vuela hacia donde mis sueños van.
    Gracias por tu espíritu de ayuda sin conocernos”.

Deja un comentario

Consigue tu libro

BAILANDO CON LA REALIDAD: Historias sorprendentes que te emocionarán.

 

ySinEmbargoTeQuiero: Claves para que consigas la mejor vida en pareja.

¡Nuevo ebook!