Psicoterapia Online | Dr. Iñaki Vázquez

CARTA A UNA JOVEN TERAPEUTA

CartaLa semana pasada recibí un mensaje de Ana, desde Uruguay, que me decía lo siguiente:

Hola! soy estudiante de psicología próximo a terminar mi carrera. Quedé como practicante en un convenio entre ASSE y la UDELAR.

Comenzaría en setiembre, estoy muy contenta pero a la vez nerviosa ya que sería mi primer trabajo formalmente y donde tendría que aplicar mis conocimientos y a su vez seguir formándome. Quería saber que es lo que debería saber o tener en cuenta en esta nueva etapa de mi vida en todos los aspectos. Muchas gracias!!

Y de repente, me vi identificado en las palabras de Ana: me transportaron a hace ya algunos años, cuando yo también era un médico recién licenciado que empezaba a tratar sus primeros pacientes como residente de psiquiatría, con un montón de dudas y toda la ilusión del mundo.

Y pensé ¿qué me hubiera servido entonces? ¿Qué me hubiera ayudado saber en ese momento acerca de cómo acercarnos a los pacientes, qué hacer para no meter la pata, cómo aplicar las cosas que iba aprendiendo? ¿Cómo lidiar con las dudas y las contradicciones, con los bajones, con los errores…?

Así que le escribí a Ana y le dije que le contestaría a través de un post, para que también pudiera servir a otros terapeutas que como ella (como yo entonces) pasan por ese momento mezcla de ilusión e incertidumbre. ¡Aquí va!

Querida Ana. Lo primero de todo ¡Felicidades! Has elegido una de las profesiones más bonitas que hay. Vas a tratar con personas de una forma íntima, esforzándote en ayudarlas a sentirse mejor. No sólo es gratificante, sino que en cada encuentro tú vas a verte enriquecida personalmente. Siempre, siempre (si mantienes una actitud humilde y abierta) vas a aprender cosas que te vana a servir para crecer. ¿Puede haber algo mejor?

Te diré que después de muchos años sigo teniendo un cosquilleo cada vez que me encuentro con una nueva persona que me pide ayuda o consejo. Pienso: ¿cuál es su historia? ¿qué sabiduría, qué belleza encierra? Estoy seguro de que me va a enseñar muchas cosas, ¿qué podré darle yo para compensarlo?

Y ahora poniéndome en tu lugar, en este momento en el que das el paso de abrazar por fin la práctica de tu profesión, te voy a dejar algunas ideas y consejos para que puedas reflexionar. No es un listado exhaustivo y seguro que me dejo cosas importantes pero aquí van…

1- Disfrútalo. Los nervios las dudas, son sensaciones que te hablan de cambio, de novedad, de que algo maravilloso está a punto de comenzar. Casi todos recordamos esa etapa como una de las mejores de nuestra vida. Exprímela, disfrútala al máximo.

2- Lo que te pasa es normal y nos ha pasado a todos. Pero tú además tienes una ventaja. ¡Has pedido ayuda! Y eso es fantástico porque durante todo este periodo te van a surgir muchísimas dudas. Así que pregunta, pregunta y pregúntalo todo.

3- Copia todo lo que te guste de tus tutores, maestros o compañeros. Copia los gestos, las frases, las actitudes… todo aquello que sientas que sirve. Buscamos nuestra identidad como terapeutas, pero antes tenemos que nutrirla con elementos de otros. No tengas miedo de copiar. Poco a poco, algunas de esas cosas se quedan y otras se irán, conformando tu personalidad terapéutica

4- Hablando de personalidad: no hay una personalidad de terapeuta ideal. Los hay serios, extrovertidos, analíticos, caóticos. Solo el tiempo dirá cual es la tuya. Pero todos comparten algunos elementos comunes. Y el más importante es el deseo sincero e íntimo de escuchar, de entender al otro y ayudarle a sentirse mejor. Absolutamente todos los buenos terapeutas son empáticos. Y ¡ojo! es algo que también se puede aprender y cultivar.

5- Ten en cuenta que tan solo con tu deseo de ayudar, escuchando con la máxima atención y haciendo preguntas básicas, ¡ya estás siendo útil! No esperes ser la mejor desde el principio y hacer las cosas que hacen tus compañeros con más experiencia. Para eso aún falta. Pero debes tener claro que ya ayudas a los demás, desde ahora mismo. Cuando sepas más, ayudarás más, pero lo que ya haces ahora ¡sirve mucho!

6- Lee de todo y no solo lo que sientas que te gusta más. En última instancia todos nos inclinamos por un modelo psicoterapéutico u otro, pero de todos ellos vas a extraer conocimientos útiles que podrás aplicar, aunque no todos encajen contigo o entre sí perfectamente. Las teorías son mapas que nos sirven pero no son dogmas de fe. Usa en cada momento lo que creas que es más útil y recuerda que “por encima de la teoría está la empatía”.

7- Te va a parecer que cualquier cosa que digas con un paciente puede estropear algo, o que si intervienes en una terapia de grupo vas a interferir en la dinámica y echarlo todo a perder. Todo parece algo dificilísimo, en donde cada intervención está medida y que si tienes dudas es mejor estar callado, no decir, no preguntar.

¡Falso! Ana, te diré algo muy importante que debes tener en cuenta: No pasa nada. No tengas miedo a hablar, preguntar, comentar o interpretar lo que consideres, siempre que lo hagas desde el afecto y las ganas de ayudar. Si lo haces así, no pasa nada, no se estropea nada. Si la pregunta es inconveniente y el paciente te lo hace saber dices: “disculpe no quería molestarle con mi pregunta” y buscas otro camino para ayudar. O si tu intervención en el grupo no es la que tu compañero con más experiencia espera, ya se encargará de reconducirlo un momento después.

No te quedes callada por miedo a meter la pata. Son absolutamente excepcionales las veces que realmente podemos causar un “daño” o herir a alguien si actuamos desde la empatía y, por el contrario, la mayor parte de las ocasiones ¡será de utilidad! Recuerda que meter la pata es la mejor (y casi única) manera de aprender. Así que ¡lánzate sin miedo!

8- Prepara las entrevistas. Sí, reflexiona con tus tutores acerca del paciente que vas a ver: en qué punto del tratamiento está, cuál es el objetivo de esa sesión, qué información nos falta y puede ser útil preguntar, qué tareas o intervenciones podemos hacer… Y apúntalo antes de entrar a modo de guión. Si durante la sesión te quedas en blanco o te pierdes, consulta tu guión. Lee las preguntas que tenías preparadas. Es lo normal, lo hemos hecho todos. No vamos a ser unos resueltos terapeutas desde el principio. Pareceremos un poco rígidos, leyendo algunas cosas como un loro. Si tienes esta sensación en los próximos meses, es que las cosas van por buen camino.

9- Reflexiona después de las entrevistas. No solo acerca de cómo va el paciente o los siguientes pasos a dar. Sino también sobre cómo te has sentido, qué cosas podrías haber hecho de manera diferente, qué aspectos te han llamado la atención y tendrás que consultar… No olvides las cosas has hecho bien, donde te has sentido más cómodo, cuáles son tus puntos fuertes…

10- Esto es fundamental: supervisa con tus compañeros o tutores los casos. Comenta con ellos absolutamente todo y aprende de su feed-back. Y si tienes la oportunidad de que alguien te observe durante las entrevistas, hazlo. Es una de las mejores maneras de crecer como terapeuta, que alguien te supervise y te comente todo lo que vea.

Si te permiten grabar en video las entrevistas para luego hacer este ejercicio, no la desaproveches. Solo de pensarlo te pones nerviosa ¿a qué sí? Lo sé porque a mi me pasaba lo mismo. Y además parece que la sesión que se graba o la que te observan ¡es la que peor te sale! No importa, hazlo igual. Tú y tus pacientes, lo vais a agradecer siempre.

11- En la misma línea, apúntate a todos los grupos de discusión, lectura de casos o teoría, supervisión o ejercicios de role-playing que puedas. Ya está.

12- Pregunta si no sabes. Esta te va a resultar más fácil porque veo que sí te animas a preguntar. No te quedes con la duda. Apúntalo todo y pregunta cuando te venga la ocasión. Lleva un cuaderno para tus reflexiones, ideas y sobre todo tus dudas.

Si tras una entrevista hay algo que no te cuadra y no quieres dar una conclusión o consejo a un paciente porque no lo tienes claro, di: “discúlpeme un segundo. Quisiera consultar una duda antes de darle mi opinión”. Y sales del despacho y buscas a un compañero que te pueda aclarar lo que necesites, ¿ves? Esto lo hacía constantemente cuando era estudiante pero ahora, ante un caso muy complejo si necesito ayuda, lo hago también. Pregunta y pide todo lo que necesites para ayudar a la persona que te consulta. Tu crees que va a pensar que eres un novato, pero lo que de verdad va a sentir es que realmente te preocupas por él.

13- En terapia en ocasiones te va a parecer que los resultados son algo mágico. Que suceden tras una intervención brillante del terapeuta que da la clave para que todo se reordene en la mente del paciente y se “cure” milagrosamente. Vas a leer cientos de estos caso en la literatura en el que el resultado parece consecuencia de esta mágica intervención y que en muchas ocasiones se da en una única sesión. No los creas.

Sí, pasa en ocasiones bajo circunstancias especiales que no son motivo ahora de este post. Así que te diré que el 95 por ciento del trabajo terapéutico nada tiene que ver con esto, sino con constancia, afecto, apoyar, animar, repetir ideas, mensajes, probar cosas, equivocarte, mandar tareas, cuestionar creencias una y otra vez y acompañar a alguien en un camino o proceso de cambio que generalmente lleva un tiempo mayor del que deseamos. Así que no te frustres si las cosas van lentas porque generalmente es lo normal. Todos los cambios necesitan un tiempo para darse, no busques milagros.

14- Este punto quizá no sea para tu momento actual pero me ha venido a la cabeza y lo voy a escribir. Va a haber algunos compañeros que no van a estar de acuerdo pero, en mi opinión, sí: puedes contar cosas tuyas personales a los pacientes. Historias o anécdotas que tengan que ver con lo que estáis tratando o que hagan ver que en alguna ocasión tú has pasado por algo parecido y que comprendes lo que te están diciendo. Te van a sentir más cercana, más humana. Estamos en una relación entre personas en la que una de ellas trata de ser de utilidad a la otra. Nuestra herramienta de trabajo somos nosotros mismos, nuestra historia, nuestras vivencias. Y podemos utilizarlas siempre que nos sintamos cómodos al hacerlo y pensemos que va a ser de utilidad.

15- Vas a vivir situaciones duras, historias personales difíciles, algunas dramáticas. Y te van a afectar. Somos humanos, las cosas nos duelen, nos ponemos tristes… No pelees contra eso. Aprenderás a poner una cierta distancia que te sirva para ayudar mejor a los demás, que se creará sin darte cuenta y es lo deseable. Pero no dejes que eso te aísle del contacto humano de la capacidad de empatizar que te mencionaba antes. Esa posibilidad de conectar con el otro, es lo que en el fondo hace que sirva nuestro trabajo, es su grandeza, aunque a veces, nos duela.

16- Aunque las personas nos consultan porque algo no está yendo bien en sus vidas, no debemos fijarnos solo es esto, en lo que no funciona o está mal. Todo el mundo tiene cosas positivas en su vida, en su carácter, en su entorno. Da siempre en todas las terapias un espacio para lo bueno, lo positivo y lo optimista.

El humor y la risa deben estar presentes en la terapia. Escúchalo otra vez. El humor es imprescindible en la terapia. Si se te ocurre una pequeña broma o un chiste que saque una sonrisa de tu paciente, no te lo guardes nunca.

Si consigues reírte con tu paciente, es que estás haciendo las cosas bien.

Bueno Ana, al final me he extendido muchísimo y aún así seguro que me estaré dejando un montón de cosas. Espero que estas palabras te sirvan como me ha servido a mí escribirlas, recordando tiempos no tan lejanos. No las creas del todo, al 100%, pero te las he escrito desde el corazón y espero que te ayuden en tu camino. Al final, como no puede ser de otra manera, deberás sacar tus propias conclusiones.

Gracias de nuevo por tu pregunta. Te deseo toda la suerte del mundo en tu nueva etapa personal y profesional y si en el futuro puedo volver a servirte de utilidad, aquí me tienes.

Un abrazo con mucho cariño, 

Iñaki

Seguro que me dejo muchas cosas que puedan ayudar a Ana y a todos los que empiezan en esta maravillosa profesión. Así que queridos amigos, a todos los que estáis embarcados en ayudar a los demás, desde la disciplina que sea, animaos a añadir vuestros consejos o críticas en los comentarios¿Qué he aprendido en mi profesión que me hubiera gustado saber cuando empezaba como Ana?

¡Gracias a todos!

Si te gustan los post de Mente en Positivo, también puedes dejarme tu email y te enviaré resúmenes de las publicaciones. Nada de spam, solo cosas que te sirvan (y los dos regalos de bienvenida). Apuntarme a la lista.

22 comentarios
  1. Gracias Dr. Vazquez por este post !. A mi tambien me es de gran utilidad por lo que lo guardare para releerlo cada tanto y tenerlo presente.Como le he comentado en otra oportunidad yo tambien estoy comenzando este camino del ejercicio de la profesion y con esta lectura descubri que no solo yo tengo esas dudas. Tambien me doy cuenta de que elegi una carrera que implica un gran trabajo personal y profesional si uno quiere ayudar de verdad a su paciente.
    Muchas gracias doctor! Besos..Gloria

  2. Gracias a ti Gloria de nuevo por tu comentario. Me alegra mucho que te guste y te sirva. Como ves no eres la única con todas las dudas y la incertidumbre… Todos hemos pasado por ello en algún momento de nuestra profesión.
    Y sí, efectivamente es un trabajo que requiere mucha implicación personal y por eso es tan satisfactorio. Te doy la enhorabuena por haberlo elegido!
    Otro beso para ti y no dudes en competir el texto si puede ayudar a otras personas.

  3. Hola Iñaki, muchas gracias por este post. Creo que todos los terapéutas que vamos empezando podríamos tener estas inquietudes y dudas, sirve mucho saber que no eres la única. Soy ex alumna del máster de terapia familiar de Comillas, ya he regresado a mi país (México) y estoy iniciando consulta privada de terapia familiar. Tienes algún consejo que me pueda servir para comenzar a tener pacientes? No se ni por donde empezar…

    • Hola Andrea! Encantado de saber de ti! Me alegró tenerte en el Máster de terapia de familia y espero que te gustaran las clases. Enhorabuena por tu nueva consulta. Quizá sea motivo de un nuevo post, “Cómo empezar con tu consulta privada”. Dame un poco de tiempo para pensarlo. Pero tengo claro cual es el primer consejo y ese lo has heno tú muy bien: ¡empezar! Aunque estemos llenos de dudas lo más importante es empezar a andar. Todo lo demás es ir ajustando el rumbo. Así que enhorabuena Andrea! Espero que sigas visitando por aquí. Te mando un fuerte abrazo a México

  4. Muy bueno! Totalmente identificado con mis comienzos. La diferencia es que yo no tuve una guía tan buena que diera explicación a mis miedos e inseguridades de iniciación.
    Enhorabuena y gracias. Dr Vázquez.

  5. Gracias Miguel Ángel! Lo bueno es que pudimos compartir juntos algunos de esos momentos 🙂
    Por cierto, recomiendo a todo el mundo que se den una vuelta por tu blog, con artículos estupendos sobre desarrollo personal y muchas más cosas!
    http://maruiz31.com
    Un abrazo!

  6. Muchas gracias siempre había pensando que compartir mis correncias con mis pacientes no era lo correcto, aunque yo lo hago de todos modos gracias por compartir .

    • Gracias a ti Ana. Es un un mito generalizado, pero por fortuna cada vez más se demuestra que compartir bien las propias experiencias en la terapia, puede ser de una gran ayuda. ¡Me encanta que estemos en el mismo “club”!

  7. Como siempre Iñaki, un excelente post, me siento identificada con todo lo que has comentado, llevo 27 años trabajando como psicologa clínica y terapeuta familiar, además de supervisar a alumnos PIR, Master, y formar parte de un staf de una Escuela de Terapia Familiar, y sigo sintiendo a pesar de los años y cada vez que inicio una terapia con una familia o persona un nerviosismo enriquecedor que me ayuda a estar atenta y descubrir a ese ser o seres humanos que llegan a la consulta. Creo que yo no hubiera sido capaz de escribir una carta tan autentica. Un saludo

    • Gracias Pilar. Me anima mucho tu comentario a seguir escribiendo. Y seguro que también a los lectores más jóvenes que pueden ver que nunca se pierde esa ilusión por ayudar a los demás. Un fuerte abrazo

  8. Excelente, como siempre. y encima se atreve usted a decir que podemos reir en terapia y que podemos compartir nuestras vivencias con nuestros pacientes. Excelente y politicamente incorrecto, doblemente excelente.

    • Gracias Ramón! Sí, ya va siendo hora de decir las cosas que pensamos y vemos que funcionan aunque no se ajusten a los cánones… Un abrazo!

      • Gracias Iñaki por tu carta. Yo tuve la,suerte de tenerte comosupervisor de practicas en el Master de Terapia Familiar y de Pareja. Muy buena experiencia! Gracias de nuevo, siempre aprendiendo de los mejores como tú.

        • Hola Sonia! Claro que me acuerdo de ti. Espero que te esté yendo todo muy bien. Muchas gracias por tu comentario… Te mando un fuerte abrazo y mucho ánimo. Cualquier cosa que necesites por aquí me tienes.

  9. Buenas! Soy Ana:
    primero que nada quería darles las gracias a todos, principalmente al Doctor Iñaki!
    La verdad me emocionó mucho la carta, los comentarios, y aportes que realizaron.
    Lo cual se suma a mi nuevo emprendimiento!
    Apenas esta semana estaría empezando con esta nueva etapa, participando de talleres de rehabilitación, prevención de alcoholismo, y muchas otras actividades más que aún desconozco pero estoy con toda mi energía y mi fé en todo lo bueno que vendrá… Y estoy muy emocionada y orgullosa ya que es un gran logro que las persona pueda realizar lo que le gusta y lo que le apasiona, como en mi caso, que puedo decir que todo lo que se relacione con la psicología, con el ser humano me atrapa y trato de informarme y aprender cada día un poquito más.
    De corazón le digo que me gustó mucho la carta Iñaki, y sé que me va a ser de gran ayuda y utilidad por lo tanto como lo comentaron anteriormente, también la tendré “a mano” para diferentes momentos en los que la precise para poder recurrir a ella.
    Bueno, nuevamente muchas gracias y la mejor energía para todos. Un abrazo!

  10. Gracias a ti Ana por acercarte a preguntar! Así se creó un bonito diálogo con personas que compartimos el deseo de ayudar a los demás y todas aportaron su granito de arena. Te mando un fuerte abrazo y lo mejor para tu nueva etapa, enhorabuena!

  11. Estimado Iñaki, muy bueno lo que escribiste, como decía Perls si encontrase a mi primer paciente lo abrazaría y le pediría perdón, y es así, me gustó mucho.
    Hace años que soy psicoterapeuta y soy de Uruguay al igual que Ana, la pasantía que ella menciona está muy bien diseñada, ójala hubiese existido cuando yo estudié!!!!
    No va a estar sola para nada, la van a acompañar, le van a dar un guión y a la cancha.
    Que no tenga miedo, ahí no va a estar tan sola como lo estará cuando tenga el diploma y este realmente sola en el consultorio con el paciente.
    Mil gracias por tus aportes Iñaki, saludos desde Montevideo

    • Hola Maver, encantado de saludar a una nueva amiga de Uruguay! Muchas gracias por tu comentario. Me alegra que te guste el el post, lo escribí con la mayor sinceridad pensando en lo que a mí me hubiera gustado escuchar. Me uno contigo a decirle que no tenga miedo que poco a poco irá aprendiendo y dando los pasos para convertirse en una estupenda terapeuta.
      Y por cierto, no conocía esa cita de Perls pero la comparto plenamente!
      Un fuerte abrazo a Montevideo desde Madrid.

      • gracias!!!!
        maravillosa herramienta internet,los blog, etc. etc. permite que nos conozcamos desde muchos lugares y que podamos intercambiar saberes, experiencias.
        muchas veces me pregunto cómo podíamos vivir sin “esto”, ya que “conocemos” personas, colegas, médicos.
        Iñaki, vos sos psiquiatra, si supieras cuán divorciados estamos en el Uruguay, obvio que hay cada vez más apertura, pero es muy triste, trabajamos en compartimentos estancos y funciona el modelo médico hegemónico.
        un gusto poder intercambiar contigo
        saludos

        • Igualmente Maver. Un placer charlar contigo. Y espero que las cosas vayan cambiando poco a poco. No va a poder ser de otra manera… Un fuerte abrazo!

  12. Es genial! Estoy en una situación parecida a la de Anna y pienso guardarlo para leerlo en esos días en los que no nos va como espeerabamos. Sin duda es un apoyo para los que comenzamos.
    Saludos.

    • Gracias a ti Beatriz! Me alegro que te guste. Un saludo cariñoso y que pases una estupenda semana!

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