Psicoterapia Online | Dr. Iñaki Vázquez

LA EMPATÍA, O CÓMO NOS ENSEÑA TERAPIA UN NIÑO EN EL PARQUE

niños empatíaAhora tienes 3 años y estás jugando en el parque con otros niños. Hace sol, tus padres charlan con otros padres, se escuchan risas. Hay pelotas corriendo por la arena, algunos nervios al tirarse del tobogán, y reina un estado de alegría y disfrute general.

Pero de pronto, oyes un grito. Y después un llanto que se hace cada vez más fuerte. Al girarte ves a una niña cerca de ti que se ha caído y golpeado en la rodilla con una piedra. Tiene un poco de sangre y no puede para de llorar. Entonces notas como tu sensación cambia. Ya no sonríes. Sientes parte del dolor y la ansiedad de la niña, como si fuera también algo tuyo. Entiendes su angustia y desconsuelo. Movido por un impulso te acercas a ella y le pones instintivamente la mano en la rodilla. No hablas, no hace falta. Tan solo pones la mano, como otras veces ha hecho tu madre contigo para consolarte, y miras a la niña con ternura. Poco a poco la niña se va calmando… 

Supongo que los padres que vieran esta escena en el parque dirían: “¡Mira qué mono, cómo la consuela!”. Y es así. El niño puede aliviar y consolar a otro niño que está sufriendo. No sabe nada de terapia, de medicina, de Freud… casi no sabe ni hablar. Pero ya es capaz de consolar y ayudar a alguien que sufre.

En mi opinión, esta es la base primera de la psicoterapia. El deseo íntimo y profundo de acercarte a otra persona, compartir su malestar y querer aliviarlo sinceramente. Todo lo demás viene después. La escuelas, las diferentes técnicas o modelos de terapia, la experiencia… etc. son necesarias también, claro. Pero sin lo otro, sin la empatía, nuestro poder para ayudar se ve muy mermado. ¿Cuantas veces hemos ido a un médico o terapeuta conocido, con muchos títulos y estudios y no hemos sentido que nos comprendiera? Para sentir el alivio debemos primero notar que el otro nos entiende, que sabe por lo que estamos pasando y que tiene el deseo franco de ayudarnos.

Si somos empáticos ya tenemos la mitad de la terapia ganada.

Pero ¿y si no lo somos? ¿Y si nos cuesta conectar con el otro? ¡Ah! Entonces como cualquiera de las cualidades humanas puede entrenarse y mejorarse. En eso consiste nuestra profesión como terapeutas. Lo que hay que querer es hacerlo. Y quizá el primer paso sea tomar conciencia de ello y quizá, mirar en el parque cómo juegan los niños, como ríen despreocupados, o nerviosos al tirarse del tobogán, corren detrás de la pelota en un día soleado y nos enseñan a ser mejores terapeutas, mejores personas…

4 comentarios
  1. Querido iñaqui te conozco por tu padre y por qué trataste a un primo mío me encantó tu libro que se joda la realidad y se que eres un. Magnífico psiquiatra gracias por esta página se la voy a. Mandar q una amiga a la que ojalá por puedas ayudar. Un abrazo

  2. Hola Amali! Claro que me acuerdo. Encantado de haberos ayudado y cualquier cosa que pueda hacer por tu amiga no dudes en contactarme de nuevo. Un fuerte abrazo a todos! Iñaki

  3. Es una gran verdad!!!!. El último día que estuve en terapia, fue lo que te dije. Hablar contigo era como hablar con un amigo de confianza. Siento que al salir de la consulta he descargado mis miedos y problemas. Aunque después haya que trabajarlos.
    Te felicito!!!!!.
    Muchos besos

    • Gracias Conchita! Por tu confianza, por enseñarme cada vez que se puede salir de las dificultades. Para mí es un gusto verte y ser testigo de cómo has ido creciendo, cada vez más sabia, más segura, bella y más feliz. Cómo te arriesgas probando nuevas situaciones, experiencias, sentimientos y aprendes (aprendemos juntos) de ellos.

      Y ayer mismo me dejaste un regalo antes de irte que comparto con el resto de amigos de este blog. Es una cita de Elisabeth Kubler-Ross que dice así:

      “Las personas más bellas con las que me he encontrado son aquellas que han conocido la derrota, conocido el sufrimiento, conocido la lucha, conocido la pérdida, y han encontrado su forma de salir de las profundidades. Estas personas tienen una apreciación, una sensibilidad y una comprensión de la vida que los llena de compasión, humildad y una profunda inquietud amorosa. La gente bella no surge de la nada.”

      Gracias de nuevo, un beso y nos vemos pronto!

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