Psicoterapia Online | Dr. Iñaki Vázquez

Lo que he Aprendido al Dejar el Café

_MG_6549_1-¿No tomas un café?
-No, lo he dejado.
-¿Por qué?
-No lo sé.
 
Esta es una conversación de la semana pasada con un buen amigo mío. Y así es. He dejado el café y no sé por qué. Bueno, no lo sabía entonces pero ahora…
 
Te contaré la historia.
 
Me levanto un día de hace dos meses y cuando estaba a punto de tomar el café que bebo desde hace 25 años, me digo a mí mismo: “No quiero café”
 
Me quedo sorprendido de tener este pensamiento. Me parece tan raro que al principio no le hago caso, pero sin querer me doy cuenta de que sigue ahí, que no es un capricho, una idea tonta o pasajera. Realmente, no quiero café.
 
Así que me sirvo un zumo, un vaso de agua, me tomo mis tostadas con aceite y empiezo la jornada habitual.
 
Noto, como no puede ser de otra manera, un cansancio extra. Que me tengo que esforzar más por la falta de cafeína y estoy algo ansioso e irritable. 25 años tomando dos cafés al día bien merecen un pequeño “síndrome de abstinencia”.
 
La solución es sencilla. Si me tomo un café calentito y todas esas molestias desaparecerán en un suspiro. Pero a pesar de ello me resisto. Y durante los siguientes días continúo con mi decisión de no tomarlo a pesar de los inconvenientes.
 
Un mes después sigo sin tomar café. Me he habituado a tomar zumos o infusiones y ya no tengo el cansancio. 
 
Paseando por el Parque del Retiro en Madrid con mi hermano pequeño (siempre será el pequeño aunque ya cumple 40 años) vemos el autobús de la Cruz Roja para donantes de sangre. Le digo: vamos a donar.
 
Subimos y tras rellenar los papeles te hacen dos sencillas pruebas: medir la hemoglobina y la tensión arterial.
 
Tensión-Arterial-600x280Debo decir que mi tensión estaba un poco alta las últimas veces que me la había tomado. La doctora me la mide y me dice: “¡Vaya! Qué tensión tienes”. Le digo “¿Está muy alta?”. “Al contrario 110/65 pareces un chico de 15 años”. Sonrío por la comparación (que las molestias de mi espalda se encargan de desmentir) y de pronto pienso: el café. Ya no tomo café.
 
Donamos sangre. Me quedo pensando. Y entonces empiezo a recordar que muchos días antes de tomar la “decisión” de dejarlo, al recoger la taza del desayuno veía que quedaba con frecuencia la mitad del café. 
 
Sí, no me entraba. Mi cuerpo me estaba diciendo de alguna manera: esto no te sienta bien. No te lo tomes. Y me estaba dando mensajes indirectos, dejando tazas a la mitad en cuanto me despistaba.
 
Y entonces empiezo a entender. Intuitivamente sabía que aquello no me estaba haciendo bien. Mi cuerpo y mi inconsciente me lo comunicaban, pero la costumbre, el miedo a cambiar, la zona de confort, me anclaban a un hábito que ya no me servía.
 
noticiaescuchaAsí que desde entonces estoy más atento a lo que me dice mi cuerpo, mis sensaciones, pensamientos fugaces en determinados momentos, pistas inconscientes sobre las cosas… 
 
En vez de descartarlos como absurdos me detengo un poco en ellos. Les doy su espacio. Algunos no prosperan, pero otros se quedan, cristalizan y me llevan a probar algo distinto, a cambiar. 
 
Y sé que ese cambio es limpio, que va a ser para mi bien aunque no lo entienda del todo. Porque surge de ese lugar interior que se encarga de cuidarte y protegerte y que quiere lo mejor para ti.
 
Y esta es la historia de por qué ya no tomo café y te la traigo para compartirla contigo. Y mi sugerencia para el post de hoy es preguntarte: ¿Qué te dice tu cuerpo? ¿Tu yo interior? 
 
¿Qué te dice, como a mí, de lo que bebes o comes?… Pero también, qué te dice de tu trabajo, de tu relación de pareja, de cómo conduces tu vida respecto a estas u otras cosas. 
 
¿Te dice que vas por el buen camino o te estás dando señales de que hay que cambiar algo?
 
No desdeñes esas señales. Dales su espacio en tu conciencia y mira a ver qué pasa. Puede ser el punto de partida del cambio que necesitas justo en este momento…
 
Y nada más por hoy. Si te ha gustado no dejes de compartirlo en tus redes sociales y como siempre me encantará que me dejes un comentario al pie con lo que te haya sugerio el post. 
 
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¡Un fuerte abrazo y hasta el domingo!
11 comentarios
  1. Me paso lo mismo con el tabaco! Y ya llevo 3 meses sin fumar 🙂

    • Enhorabuena Carmen! Y gracias por compartirlo. Feliz fin de semana!

  2. Yo soy máximo de tomar té, pero en verano tomo menos porque me causa más molestias gástricas. Y la fatiga se nota toda la mañana. Es bueno sentirla y no tomarla en serio, porque sabes que en unos días cederá.

  3. Qué buen artículo Iñaki.

    Yo no soy muy adicta al café pero sí que es verdad que últimamente me tomo uno todos los días, sí o sí. Y me sienta mal, para qué voy a engañarte. Me altera mucho y aunque me da un toque de energía que me viene muy bien, me pongo casi taquicárdica.

    Me ha resultado curiosa la parte en la que mencionas que te dejabas la mitad del café. Yo misma me he dado cuenta de eso desde hace un par de días. ¿Me estará diciendo mi cuerpo que necesita desintoxicarse?

    No bebo más cafeína que la del café, ni siquiera me gusta la cocacola, pero tu artículo me ha hecho pensar. Realmente, escucharé más a mi cuerpo. Comparto y difundo. Gracias por escribir un artículo tan necesario.

    • Hola Ana! Qué bien verte por aquí! Me alegro que te guste el artículo y muchas gracias por compartirlo. Por lo que comentas parece que el café va a pasar pronto a un segundo plano en tu vida. Y si y a descubres el mundo de las infusiones con todos esos sabores tan ricos, aún más!
      Te mando un fuerte abrazo y feliz semana!

  4. Me ha gustado tu reflexción.Yo lo aplico en torno a mi relación y familia……Los domingos por la tarde…sacrifico mi descanso para irme a ensayar teatro.Un saludo.

  5. de hecho, hablando con franqueza el cafe es como una droga que te puede causar adiccion algunos controlan el consumo y otros no pueden,es cierto el tomar cafe te despierta,te activa,pero con el tiempo te acostumbras a el,y si no lo consumimos podemos hasta llegar hasta irritarnos incluso nos puede llegar a doler la cabeza,tambien se ha comprobado que si abusamos del cafe nos puede llegar a descalcificar,se que a veces no es facil quitarnos esa adiccion ,pero si queremos lo podemos lograr.

    • Hola Fernando! Totalmente de acuerdo con lo que comentas. Gracias por pasarte y compartir. Te mando un saludo afectuoso y pasa una gran semana.

  6. Buenas tardes Dr Iñaki, hace mucho busco y busco en las librerías de capital e Argentina el libro:Cenicientas y papitos feo. De Ceberi recomendado por usted. como puedo obtenerlo? Gracias es usted muy amable

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