Psicoterapia Online | Dr. Iñaki Vázquez

PSICOLOGÍA PARA TODOS: ¡EL TRASTORNO BIPOLAR NO ES TENER MAL CARÁCTER! (AUNQUE SE PUEDEN TENER AMBAS COSAS)

Trastorno BipolarEn todas las profesiones existen términos que se emplean de manera muy diferente a como lo hacen el resto de las personas. En el mundo de la psicología sucede exactamente lo mismo. Términos como histérica, psicópata, borderline, y muchos otros se han popularizado, con un significado muy distinto al que le damos los profesionales en nuestro quehacer diario.

Es normal, no tiene mayor importancia, pero en algunos casos puede llevar a equívocos que se repiten en el tiempo de manera errónea, incluso en los medios de comunicación.

Uno de los que yo creo que peor se utilizan es el término “Bipolar”. Veamos algunos ejemplos frecuentes:

“Mi padre es bipolar: cambia de humor cada 5 minutos”

“Javier es bipolar, nunca sabes como va a reaccionar cuando le dices las cosas”

“Mi novia es bipolar, lo mismo ríe, que llora en la misma conversación”

“Se levanta por las mañanas tan contento y por la tarde no hay quien lo aguante: claramente es bipolar”…

¿Os suena? Seguro que sí. Ninguno de estos ejemplos de uso común tiene que ver con lo que denominamos un Trastorno Bipolar. Y entonces, ¿qué es realmente?

El Trastorno Bipolar es uno de los trastornos del estado de ánimo y se caracteriza por presentar episodios de depresión y de euforia.

Todos tenemos por naturaleza ciclos en nuestro humor y estado anímico. Sin un motivo aparente tenemos temporadas o días un poco más alegres, y otras en las que nuestro tono vital es más bajo. Esto es completamente normal.

Si el tono tiende a la tristeza y es más profundo y largo de lo habitual lo llamamos Depresión (ver este post anterior). Y si por el contrario el ánimo empieza a elevarse demasiado, hasta incluso perder la capacidad de control, con una euforia “excesiva”, lo llamamos Episodio Maníaco.

El trastorno bipolar presenta ambos extremos (ambos polos), alternando episodios de depresión con episodios maníacos. Dependiendo de la frecuencia e intensidad lo clasificamos de diferentes maneras. Tiene un componente hereditario significativo y por fortuna disponemos en la actualidad de tratamientos muy eficaces para controlarlo: gran parte de los pacientes puede hacer una vida prácticamente normal.

¿Y entonces? ¿Qué pasa con los ejemplos que poníamos al principio? Ahí se veían también cambios de humor, ¿no?. Sí, pero la diferencia es que los períodos de depresión o euforia en un trastorno bipolar “verdadero” duran días, ¡e incluso semanas!. No unas horas (variando durante el mismo día) o incluso minutos, en el transcurso de una conversación o discusión.

Los ejemplos tienen más relación con que una persona pueda ser impulsiva, tener escaso control sobre sus emociones, problemas de personalidad, tener unas sensibilidad elevada, “mal carácter” o cualquier otra circunstancia que no tenga nada que ver con un trastorno bipolar. ¡Ojo! Como señalo en el título un poco a modo de broma, hay personas con trastorno bipolar que además tienen mal carácter…

Y como digo siempre, aunque descartemos que sea un trastorno bipolar, no quiere decir que la persona no sufra con lo que le pasa. Si esos cambios de humor que veíamos en los ejemplos hacen sufrir a la persona o su entorno, será muy bueno consultar a un terapeuta para ver cual es su origen y ponerle remedio (no pasa nada por consultar, no nos comemos a nadie). Dar ese sencillo paso puede ser el inicio de un cambio a mejor en nuestras vidas.

Bueno, espero que te haya interesado el post de hoy. Si has pensado en alguien mientras lo leías, compártelo. Y si hay algún término o trastornos psicológico del que quieras saber más puedes escribirme. Seguro que le pasa también a más personas y les servirá también.

¡Un saludo y feliz día!

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