Psicoterapia Online | Dr. Iñaki Vázquez

CÓMO LUCHAR CONTRA LOS PENSAMIENTOS OBSESIVOS (AUNQUE SEAN “BUENOS”)

stopAl hilo de los últimos post que he dedicado a los síntomas obsesivos y las compulsiones (ver este enlace y este otro), me consultaba Lidia en qué manera podía ella luchar contra algunos pensamientos que le asaltaban, y que tenían que ver a una relación pasada. Aquí transcribo su pregunta:

Me he sentido identificada. Yo me encuentro en un momento en que suelo rumiar bastante con pensamientos e imágenes de una ex-pareja, centrándome en aquellos momentos bonitos vividos y, de esta manera, lo tengo más presente. ¿Cómo podría ayudarme a minimizar esas imágenes y pensamientos para que no estuviesen tan presentes??Un saludo,?Gracias.

Lo primero, gracias Lidia por tu aportación. Es interesante observar que, aunque podríamos pensar que recordar aquellos momentos positivos de la relación es algo agradable, percibes que de alguna manera exceden lo “normal” y empiezas a vivirlos como negativos para ti, y sientes la necesidad controlarlos. Así que enhorabuena por esto, por tomar conciencia de algo que no te gusta y llevar la iniciativa para cambiarlo.

Voy a tratar de dar algunas claves muy prácticas que podemos usar para minimizar estos pensamientos, ya sean aparentemente positivos como en tu caso, o negativos, parásitos o absurdos, como suceden en muchas otras ocasiones y pudimos ver en los anteriores post. 

Y voy a usar un pequeño cuento que no conocía y que en el último mes he escuchado 3 veces por diferentes vías (parece que venía por algo y ahora ya sé lo que es, ayudarme en este post 🙂 ).

Dicen que el alumno preguntó a su maestro: “Maestro, siento dentro de mí dos lobos que luchan. Uno me lleva a ideas, sentimientos y acciones positivas y el otro en cambio es malo, negativo, violento. ¿Cómo sé cual de los dos ganará?”

Y el maestro le respondió: “Eso es fácil. Ganará aquel al que alimentes”.

Así que aquellos pensamientos, ideas, sentimientos e incluso acciones que cultivemos, aquellas a las que “demos de comer”, son los que prevalecerán en nosotros al final.

No podemos evitar sentir o pensar determinas cosas. Somos tanto ese lobo bueno, con sus ideas y sentimientos buenos, como el lobo malo con sus emociones negativas. Somos humanos, esa dualidad está en nosotros. No lo podemos evitar. Pero también somos esa tercera parte que observa los lobos, que los identifica, y puede decidir a cuál de los dos alimenta, a cuál le quiere dar de comer. Siempre hay una parte (mayor o menor) de voluntariedad en lo que podemos pensar e incluso sentir.

Considero esto un principio general en muchos aspectos de psicoterapia pero vamos a ver cómo podemos aplicarlo hoy en el tema de los pensamientos obsesivos.

Imaginemos que tenemos un pensamiento obsesivo, que no queremos pero que no podemos evitar. Da lo mismo el contenido, y si tiene relación con algún acontecimiento o ha venido sin saber porqué. Puede que sea un tema al que le hemos dado muchas vueltas y en el que no encontramos nada más ahí. Solo nos agota y nos quita energía, y no lo queremos. En todas estas circunstancias podemos hacer algo para minimizarlo:

1- Toma distancia de él. Obsérvalo desde fuera, como si fuera ese lobo. Desapégate de él. No te pelees. Bien, ha venido, está aquí otra vez. No pasa nada, no es mi voluntad. No soy yo, porque yo no lo quiero conmigo.

2- Sé consciente de que no va a estar contigo eternamente. Pase lo que pase antes o después se irá. Tardará más o menos, pero desaparecerá.

3- Y ahora es cuando puedes empezar a hacer algo. Lo primero, no le dediques tu atención, no te metas en él, no le des tu energía mental. No lo explores más, todos los caminos están recorridos ahí dentro. Puede que no se vaya ahora mismo pero mientras esté yo no lo voy a atender.

4- Usa el STOP de pensamiento. Es una técnica muy útil: detén activa y voluntariamente ese pensamiento y pon otro en tu mente. Fuérzate a hacerlo. Pon la tele, la radio, música, llama a alguien. De forma voluntaria trata de pensar en otra cosa.

5- Si de pronto te ves que el pensamiento ha vuelto, casi sin darte cuenta, no te rindas y repite la secuencia. Una y otra vez, repite el proceso de apartarlo y pensar en otra cosa. Verás que cuanto más veces lo haces más fácil te resulta.

Nota: si practicas meditación y estás centrando tu atención en la respiración o un mantra y se va a otro pensamiento, te aconsejan “tirar” de tu atención para volver a centrarla de nuevo en la respiración o el mantra. Es el mismo proceso.

6- Si es un pensamiento obsesivo franco es posible que no consigas quitarlo del todo incluso con estas técnicas. Es normal, puede que necesites una ayuda extra. Pero todo el esfuerzo que haces de apartarlo y no prestarle atención, observarlo desde “fuera” y no alimentarlo, es francamente útil. No cae en saco roto.

7- A veces consigues hacer otras cosas, pero sientes que una parte de ese pensamiento sigue en algún espacio de tu mente, con menor intensidad. Está bien, de nuevo evita sentirte atraído por él. Sigue con tus cosas y deja que vaya apagándose poco a poco. Ante todo, no le des de comer…

8- A algunos personas les sirve quedarse observando ese pensamiento “parásito” ajeno a nosotros e imaginar cómo el viento lo desplaza y lo barre, como a una mala nube en el cielo.

Estas técnicas nos sirven tanto para los pensamientos obsesivos como para cuando nos vemos repetidamente rumiando en nuestra mente algo a lo que no queremos dedicar más atención y que nos desgasta. Si lo practicamos veremos cómo resulta útil en muchísimos casos. Pero si no es así y esos pensamientos persisten y nos hacen padecer, entonces quizá necesitemos la ayuda extra de un profesional. Como decía en el anterior post, es el momento de consultar, sin miedo ni vergüenza. Hay otras técnicas parecidas y también eficaces e incluso podemos apoyarnos en algún fármaco si fuera el caso.

¡Todo sirve si es para hacer que nos sintamos mejor!

Espero que te haya gustado. Si es así no dudes en compartirlo y te espero pronto en un siguiente post. Si como Lidia tienes alguna pregunta, no dudes en mandármela, servirá también para ayudar a otras personas.

Un abrazo afectuosos y ¡a por el jueves!

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4 comentarios
  1. Al pensamiento le sienta mal que lo intenten parar de pronto, al pensamiento hay que reeducarlo, enseñarle por qué debe o no debe pensar así, tal y como lo haríamos con nuestro hijo

    • Querido Juan, muchas gracias por tu comentario con el que estoy de acuerdo. Educar al pensamiento de esta forma requiere tiempo y constancia. Herramientas como la meditación y el mindfulness ayudan a calmar nuestra mente. Lo más importante es seguir dando pasos aunque parezca que no avanzamos. Un abrazo afectuoso

  2. Que es un pensamiento obsesivo Franco?

    • Hola Barby! Gracias por la pregunta. Sí, me refiero a un pensamiento obsesivo claro, que no hay duda que es de tipo obsesivo, patológico. Y por ende al que no debemos alimentar con nuestra atención. Aprovecho para mandarte un saludo y buen fin de semana!

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